Por Joan Ferrando, dermatólogo, miembro colaborador de Fundació Barcelona Salut

Un estudio multicéntrico COVID Piel, en el que participa la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), ha logrado ya clasificar las manifestaciones cutáneas que se han observado durante estas semanas en pacientes con COVID-19 o con sospecha de enfermedad. El trabajo acaba de ser publicado en la prestigiosa revista British Journal of Dermatology y es de acceso gratuito. Tiene la gran ventaja y novedad de que el tipo de lesión cutánea que presentan está muy relacionada con el pronóstico del paciente ! y respeta ciertos grupos etéreos.

Los académicos Alba Català Gonzalo, del Servicio de Dermatología y Venereología del Hospital Plató de Barcelona, Gregorio Carretero Hernández, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Gran Canaria Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria y Cristina Galván Casas, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario de Móstoles en Madrid, han sido investigadores principales de este estudio en el que han participado cerca de 100 dermatólogos de diferentes hospitales y clínicas de España.

El análisis de 375 casos y el uso de un método de consenso han mostrado que se pueden establecer cinco patrones de manifestaciones cutáneas:

  1. erupciones similares a sabañones en zonas acrales (19%);
  2. erupciones vesiculares (9%);
  3. lesiones urticariformes (19%);
  4. erupciones máculo-pápulosas (47%) y
  5. livedo-reticularis o necrosis (6%).

Cada uno de estos patrones se ha podido asociar con unas características específicas de pacientes, evolución y gravedad de la enfermedad:

  1. Erupciones acrales similares a sabañones (manos y pies).Aparecían como áreas de eritema o violáceas, vesículas y pústulas. Son frecuentemente asimétricas. Este tipo de lesiones se detectó en el 19% de los casos, en pacientes más jóvenes, en las etapas tardías del proceso COVID-19, con una duración de 12,7 días y estaban asociados a una evolución menos grave.
  2. Erupciones vesiculares. Fuerondetectadas en el 9% de los casos, se han visto principalmente en el tronco. Consistían en pequeñas vesículas monomorfas (lesiones muy similares entre ellas) a diferencia de las que aparecen en la varicela que son polimorfas. En ocasiones asentaban en las extremidades y podían tener contenido hemorrágico, agrandarse o diseminarse. El estudio ha mostrado que este tipo de manifestación se asocia a una gravedad intermedia y es más frecuente en pacientes de edad media. Suelen durar unos diez días y aparecer junto con los síntomas generales, en ocasiones antes que ellos.
  3. Lesiones urticariformes. Es el tercer tipo de patrón, se ha registrado en el 19% de los casos, se han visto principalmente en el tronco o dispersas por el cuerpo, en algún caso en las palmas de las manos. Su duración media es de 6,8 días. Suelen producir intenso picor. Este tipo de manifestación se han observado en pacientes más graves y con más frecuencia han aparecido al mismo tiempo que otros síntomas vinculados a la COVID-19.
  4. Máculo-pápulas. Fueron las manifestaciones más frecuentes, fueron detectadas en el 47% de los casos, el cuadro dermatológico es con frecuencia similar al de otras infecciones víricas. En ocasiones muestras patrones específicos, cómo la distribución peri-folicular, o similar a pitiriasis rosada o eritema multiforme. Duran 8 o 9 días de media. También se han visto en pacientes más graves.
  5. Livedo reticularis y Necrosis. Son las lesiones que orientan a una obstrucción vascular. Se han encontrado en el 6% de los casos, han aparecido en los pacientes de más edad y más graves (en este grupo se registró un 10% de mortalidad). Los pacientes mostraron grados diferentes de afectación, incluyendo áreas de isquemia acral o en el tronco. Sin embargo, las manifestaciones COVID-19 en este grupo fueron más variables, cómo es el caso de la livedo reticular transitoria en pacientes jóvenes con buena evolución del proceso.

Comentan los autores que: “Lo que hemos visto, además de categorizar las manifestaciones cutáneas en cinco grupos, es un gradiente de enfermedad, de menos grave en los casos donde había pseudo-sabañones a más graves en pacientes con lesiones livedo-reticularis, y que presentaban más casos de neumonía, ingresos hospitalarios y necesidad de atención en cuidados intensivos”, señala el Dr. Ignacio García-Doval, director de la Unidad de Investigación de la AEDV.

Hay que tener en cuenta, aclara el estudio, que no se puede descartar que existan otras causas detrás de algunas de estas manifestaciones cutáneas, sobre todo en el caso de las lesiones urticariformes o en las máculo-pápulas, que pudieran tener otras causas, como las reacciones a alguno de los muchos fármacos que han recibido. Este trabajo no tenía por objetivo conocer las causas que están detrás de estas manifestaciones sino establecer la semiología cutánea y analizar su valor diagnóstico y pronóstico.

También destacan “la generosidad de tantos compañeros, de hospitales de primera línea o comarcales, de centros privados y consultorios por su entusiasmo y esfuerzo; y también a los pacientes que han querido colaborar con su caso en el avance del conocimiento y lucha contra esta infección”.

La Unidad de Investigación de la AEDV ha sido responsable del apoyo técnico, orientación, análisis estadístico y de velar por el cumplimiento de buenas prácticas en la investigación y “seguro que este trabajo servirá para que otros muchos puedan desarrollarse y continuar en la búsqueda de respuestas de esta infección que tanto daño está causando”, concluye la Dra. Cristina Galván Casas.

Referencia:

  1. Galván Casas*, A. Català, G. Carretero Hernández et al. Classification of the cutaneous manifestations of COVID-19: A rapid prospective nationwide consensus study in Spain with 375 cases. British Journal of Dermatology. https://doi.org/10.1111/bjd.19163