Un acuerdo de colaboración entre el Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Madrid y la Asociación Barcelona Salud promueven una iniciativa similar a “Barcelona, ciudad cardioprotegida”. Cincuenta boticas comenzarán en julio un pilotaje de 6 meses.

El COF de Madrid y la Asociación Barcelona Salud han firmado un acuerdo de colaboración por el que implantarán en las farmacias madrileñas que lo deseen desfibriladores con los que poder reiniciar el ritmo cardíaco perdido en casos de emergencia. El objetivo es seguir los pasos de Barcelona y convertir Madrid en una comunidad cardioprotegida con la ayuda de las farmacias.

Antes de extenderlo a todas, se realizará una prueba piloto en 50 farmacias de Madrid durante seis meses que comenzará “antes del 31 de julio”, según ha señalado el presidente del colegio Luis González. Asimismo los farmacéuticos que participen en el piloto y posteriormente en su implantación recibirán una formación previa para usar el desfibrilador. “La idea es, tras este estudio, implantarlo en el mayor número de farmacias posible, dando prioridad a aquéllas en las que haya más afluencia de público y, por lo tanto, donde puedan ser más útiles”, explica González, “como en las que están en centros comerciales, cerca de los estadios de futbol o en el aeropuerto”.

En definitiva, la idea es implicar a los farmacéuticos para salvar vidas en casos tan urgentes y graves como la muerte repentina, a través de la distribución entre las farmacias de un desfibrilador automático que esté al alcance de cualquier persona para usarlo sólo en caso de necesidad.

Este proyecto no tendrá ningún coste para la farmacia ya que la asociación se encarga de todo. Lo único que necesitan las farmacias es predisposición y tener visible el desfibrilador. La puesta en marcha del proyecto incluye, aparte del desfibrilador, su mantenimiento, servicio 24 horas de consulta por incidencias, apoyo médico por cada uso y señalización exterior a la farmacia.

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